TOP 10 Los mejores Gin Tonics de Barcelona

Es la bebida de moda. Incluso los bares más casposos dicen que son especialistas. Pero no todo el mundo sabe tratar como es debido el cóctel más aristocrático. Os recomendamos los diez mejores gintonics de la ciudad.

 

10. Milano Cocktail Bar

Cócteles underground

Escondida dentro de una cafetería, como si fuera un local clandestino, se refugia el Milano, una barra que con poco tiempo de vida ya se ha convertido en un clásico. El gin tonic se sirve en vaso de sidra con twist de limón.

Más info: Milano Cocktail Bar

9. Ideal Cocktail Bar

Monóculo y bigote

El propietario del Ideal , Josep Maria Gotarda, es un fanático del gin and tonic y ofrece una buena lista. La larga carta de ginebras premium y la variedad de tónicas lo certifica.El clásico gin tonic lo preparan con twist de limón, pero si alguien necesita exotismo, tienen de haba tonga, una semilla que recuerda el gusto de la almendra amarga.

Más info: Ideal Cocktail Bar

8. Twist

Necesitas un GPS para llegar

El Twist demuestra que no hay que ser el paseo de Gràcia para hacer uno de los mejores gintonics de Barcelona. Sólo de este destilado tienen cuarenta referencias. La bebida de la casa es el gin tonic que elaboran con la piel de un limón y raspadura de limón. En la carta, encontraréis especies cruzadas como el gin tonic cubano o brasileño.

Más info: Twist

7. Úbeda

El gin tonic con sentimientos

Desde que abrieron el Úbeda, con diferentes establecimientos repartidos por la ciudad, el gin tonic es la bebida de la casa, básicamente porque es la preferida de su propietario y eso ya da garantías. Tienen de dos tipos. Los gin-tonics elaborados ‘con cariño’ y los elaborados ‘con amor’, dependiendo de la marca o ginebra que pongan.

Más info: Úbeda

6. Tandem Cocktail Bar

Quien sube en un tándem después?

En esta barra clásica de dorados y madera noble, sirven el gin tonic de la casa con copa de coñac de cristalería o vaso de sidra, como el pedís. Con cinco geles y con la naturalidad de alguien que ha venido al mundo a hacer gintónics.

Más info: Tandem Cocktail Bar

5. XIX Bar

La reina madre de los gintonics

Los bármanes del XIX son los maestros del gin tonic y la parroquia lo sabe. Verlos hacer el twist es un espectáculo. La carta de gin-tonics explica muy bien la obsesión de Mike, un escocés que les pasa la mano por la cara, a los ingleses. El de la casa es el Donosti, con dos twist de limón, y el de pomelo es para ir hasta Buckingham Palace nadando.

Más info: XIX Bar

4. Torre Rosa

En el patio del colegio

En Torre Rosa han sacado de la coctelera un gin tonic que mezcla la única ginebra con collar de perro, la Bulldog, y una ramita de regaliz. Si sois más clásicos, pero desea probar un gin tonic único, el de cítricos hace llorar de felicidad. Si puede tomarlo en una de las mesitas de la terraza, es posible que se le aparezca la virgen y toda la corte celestial.

Más info: Torre Rosa

3. Negroni

El gin tonic que se puede leer

En la barra del Negroni, como magníficas y antiguas vedettes, se exhiben veinte marcas de ginebra. Tampoco faltan las tónicas Fever Tree, Schweppes y Q-tonic, para que elija.Lo sirven con twist de limón y vaso de sidra, como debe ser. Su propietario, Javier Cejas, publicó el primer gin tonic que se puede leer en la editorial Morsa.

Más info: Negroni

2. Dry Martini

Una carta fantástica

Son especialistas en el cóctel que les da nombre, pero con el gin tonic no se quedan atrás. Disponen de una carta que acumula gintónics con perversiones fantásticas.Encontraréis de canela, de frambuesa, de café, de grosella … Y el clásico, elaborado con el twist. Lo sirven con vaso de sidra de cristal tallado marca de la casa. Pruebe el Gimlet foxtrot, un gin tonic que baila solo.

Más info: Dry Martini

1. Tirsa

En L’Hospitalet declaman Shakespeare

El del Tirsa es el único gin tonic que mantiene todas las características del inicio hasta el final. Para empezar, el gin tonic de la casa tiene una medida más pequeña de lo habitual y lo sirven en un vaso de tubo de vidrio delgado. Sólo ponen dos cubitos y la elaboran con twist de limón, no hay nada más porque aquí la tónica y la ginebra se conservan siempre frías. Por lo tanto, cuando se mezclan con el hielo, el hielo no se deshacen como ocurre habitualmente, produciendo el efecto bañera de las copas enormes. De esta manera no se pierde nunca la sensación refrescante y un poco amarga del gin tonic.

Fuente: Time Out

Anuncios